miércoles, 31 de octubre de 2012

CAMBIOS RELEVANTES: TECNOLOGÍA EN LA TELEVISIÓN


Todos hoy en día disfrutamos de nuestra televisión en casa, sin importar si seguimos con un “anticuado” televisor de caja con tubos de rayos catódicos hasta el televisor LED “cuarentaytantas” pulgadas, la comodidad que éste ofrece opaca de alguna manera su rápida evolución, pues el público consumidor está acostumbrado a recibir nueva tecnología costantemente. Muchos han sido los cambios en esta tecnología, y muy probablemente esté olvidando muchos otros, pero enfatizare en los que considero más importantes.
Iniciando por el tubo de rayos catódicos, el primer paso, el comienzo, lo básico de la tecnología, consistente en un tubo que emite electrones hacia una pantalla recubierta de fósforo, excitándose y generando luz por medio de señales eléctricas, dando así la imagen. Al ser un tubo real lo que estaba dentro del televisor, se generaban tamaños hasta de medio metro de profundidad.
La fibra óptica, aparece no solo para la televisión, se suma la telefonía y la internet, viajando los tres medios por un mismo cable. La fibra óptica es tan pura que es un perfecto conductor de señales binarias, permitiendo la emisión y recepción de  gran ancho de banda, a larga distancia e inmune a la intemperie y a las interferencias electromagnéticas. Ésto, sin duda, mejoró la calidad de la señal.
El color revoluciona la pantalla. Bien sabemos que los inicios fueron a blanco y negro, pero una vez descubierta la capacidad de unir los colores básicos rojo, verde y azul en un solo canal de la señal, aparece la televisión a color, generando la necesidad de otra frecuencia para esos televisores antiguos que manejaban señal a blanco y negro.
Existiendo la caja luminosa, aparentemente en su máxima expresión, las preguntas dejan de surgir únicamente para la calidad del producto, para tomar el campo de la comodidad y pensar en el usuario, llegando así el mando a distancia, que calmaría el tedio y las incomodidades de pararse a encender, cambiar canal, subir o bajar volumen. Aunque en un principio eran con cable evolucionando a infrarrojo, hoy contamos con la calidad del bluetooth y hasta convertir el iPhone en nuestro control del televisor por medio del Wi-fi.
La necesidad de comunicación a larga distancia, obliga a la creación de satélites que permitan trasmitir imágenes  a puntos muy distantes, pues los repetidores locales, solo eran para eso, emisión de señal local. Se necesitaba un repetidor de tal magnitud que repartiera la señal a distintos puntos del planeta. Es cuando los repetidores de televisión se nos quedaron cortos y fue necesario instalar un repetidor, tan grande que fuera capaz de repetir una señal a distintos puntos del globo terráqueo. Enviando satélites dentro de la órbita terrestre, con el objetivo que girará a la par del planeta, logrando conectar el mundo en cuestión de segundos.


Una vez solucionada la cobertura, el problema a surgir es la conservación del material, pues no se conocía forma de guardar o copiar la información a un medio alternativo de la cámara con la que se grababa el programa. Surgen así los magnétoscopios, capaces de duplicar la información en una cinta de imprimación magnética vulnerable a la luz solar, agua y campos electromagnéticos. El apogeo del Betamax y el VHS relució, pero como todo en la tecnología perece, aparecieron los discos compactos con mayor capacidad de memoria y más resistentes en cuanto al cuidado.

Como nunca es suficiente para el ser humano, la tarea consistía en mejorar la calidad del audio y la imagen, llegando el sonido dual y la alta definición, sobrepasando los límites de la calidad anterior. Y aunque la tecnología ya no parezca hecha para la comodidad y el entretenimiento, y sea vista como una forma de hacer dinero y más dinero, la sociedad no alcanza a asimilar los cambios tan frecuentes, pues se ha acostumbrado al constante desarrollo donde lo raro no es que todo evolucione a diario, sino que la más mínima pausa en progreso genera inconformidad en la sociedad de consumo.



JORGE MARTÍNEZ G.

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